lunes, 18 de julio de 2011

Will you marry me?



Comenzaré afirmando que: “no creo en el matrimonio, nunca en la vida me he imaginado vestida de blanco, caminando hacia el altar, menos del brazo de mi papá”.

A pesar de lo anterior, respeto a aquellas que lo han soñado toda su vida y que se proyectan teniendo hijos con sus pololis, guardan el vestido de novia en la cartera y esas cosas… Lo que me resulta súper extraño es cuando la gente de mi edad decide casarse, incluso enterarme de aquello es más impactante aún que saber que alguien será mamá/papá.

Es que ¿por quéeee?, por qué es necesario hacerlo, si perfectamente pueden probar compatibilidad conviviendo primero. Creo que es innecesario hacer tremendo show en una iglesia, cuando a veces ni siquiera has terminado una carrera o ni siquiera tienes un empleo con ingresos propios que te permitan pagar una fiesta a todo cachete y una casa con jardín donde vivir, qué fome casarse así…

En esas relaciones a veces ni siquiera hay planes de cabros chicos, y es ahí cuando mi confusión se acrecienta y surgen más dudas: ¿qué los motiva a hacerlo entonces?, ¿es una doctrina más bien religiosa la que mueve a estas parejas?, ¿qué es lo que diferencia a la unión civil de la unión consensual, además de un par de papeles?, ¿será el miedo a irse al infierno por culear sin haber cumplido con uno de los siete sacramentos? Lo cierto es que algo raro hay y yo creo que Diosito tiene mucho que ver en eso.

Un caso que me impactó fue cuando alguien me contó que estaba preparando la once con su marido. Cuando él vio todo listo se sentó, pero luego notó que no había pan, ella por supuesto lo hizo para enseñarle que ya nunca más alguien iría a comprar el pan por ellos y que de cierta forma ésa era una nueva responsabilidad que se agregaba a sus vidas… qué saco e weás no?, eso uno lo sabe antes de casarse, y si él no lo sabía es porque era un pendejo atendido, no listo para contraer nupcias, ven?.

Yo critico el matrimonio precoz (que deja de ser precoz cuando ya eres económicamente independiente y algo maduro) porque si en algún momento me surge la necesidad de pedirle matrimonio a alguien, será cuando éste haya pasado la prueba de la blancura, cuando esté segura que no fracasaremos a causa de sus defectos, cuando considere que el amor es más importante que lo desordenado y hediondo que pueda ser, o que lo gordo y pelao que se haya puesto, aunque de seguro que si me toca uno así, patá en la raja y adiós mundo Disney.

viernes, 17 de junio de 2011

Exes

La gran mayoría del mundo tiene un ex, un ex amor, un ex pololo, algo que es “ex” por algo, porque ya no está y por lo que se supone deberíamos no dar vuelta la página, sino cambiarnos de libro.

Encuentro que referirse a alguien como “MI ex” es seguir vinculándolo contigo, y peor… indirectamente lo haces de una forma posesiva, dejando entrever que es muy probable que estés recordándolo porque aún sigues un poco cagada.

Yo no entiendo cuál es la necesidad de aclarar que la persona de la que estás hablando estuvo contigo, porque concuerdo que hay veces que según el contexto es necesario destacarlo, pero la mayoría de las veces no lo es, y es mucho mejor referirse a esa persona por su nombre que para algo lo tiene.

Tan mal me cae ese concepto que cuando debo contar algo sobre un “ex” me carga decir “es que mi ex bla bla”, y en lugar de eso digo “un amigo bla bla”, porque nunca nadie tiene que enterarse si en verdad estoy hablando de un amigo o de alguien con el que estuve y nunca más vi y que ahora odio, aunque ese nunca ha sido mi caso.

También encuentro un poco triste/patético a esas personas que siguen diciéndole “ex” a personas con las que estuvieron hace eeeene tiempo y sólo un par de meses, y como es su última relación y han estado solos tanto tiempo siguen hablando de esa persona, pero excesivamente y lo peor es que lo hacen pa puras weás.
Ej:
1: Yo uso paragua cuando llueve
2: Cuático! yo tengo un ex que usa paragua cuando llueve!

Así es que un consejo con amor para esas personas: SUPÉRELO… porque no sé si estoy exagerando, como en la mayoría de mis entradas, pero lo que sí sé es que existe gente a la que sería bueno pegarle un pape pa que se avispara.

lunes, 16 de mayo de 2011

Odien

Considero que soy odiosa por esencia, que no tolero muchas cosas y que me cargan muchas otras, pero hay ciertas palabras que todo el mundo debería coincidir en odiar.
Son palabras que nunca me oirán decir y que nunca me leerán escribir (ahora no más), porque de verdad las odio.

Por ejemplo, quién inventó el CHAN? una ardilla que luego usaron en SQP porque necesitaban una expresión que pudiera denotar que alguien estaba dando fuertes declaraciones?. Yo averigüé y el Chan lo usan los japoneses para referirse a alguien que le tienen cariño, entonces dénse cuenta los weones que cada vez que digan esa palabra, estarán entregando amor al mundo.

Otra que odio: CUEK y más cuando lo recalcan así: "cueeeek", qué desagradable weón oh!, qué tienen que ver los patos en todo esto, nunca antes he oído que en vez de decir "oye, cero aporte tu comentario" alguien diga miau. (para los que no sepan qué es el cuek y para qué se usa, pinchen sobre este link). Mentira, para eso no es, pero no me daré la paja de dar ejemplos porque saben de lo que estoy hablando. Termino diciendo que no encuentro nada más vacío que expresarse con un cuek, porque no dice NADA, y sólo demuestra que eres un weón básico sin nada qué aportar al mundo.

Otra que es desagradable leer, pero aún más escuchar es LOL, por qué me pregunto yo, por qué si existe el jajaja y el tan bonito xD, usan el LOL que es tan ñoño! pero the real ñoño, no del tipo de nerds que hoy están de moda, sino que de esos que dan ganas de pegarles un pape y hacerles bullying de por vida y no porque seamos malas personas, sólo porque se lo merecen.

También me carga cuando la gente se despide diciendo "bye", o le dice "face" a facebook, o "cel" al celular, y otras que no recuerdo.

La idea es odiarlas mucho para que dejen de existir. gracias.

martes, 10 de mayo de 2011

Como que:



Siempre creí que las palabras que más usábamos en la vida eran "sí" y "no", por eso que cuando jugábamos al Tomanji o a juegos que tuvieran como regla no poder decirlas, nos costaba tanto omitirlas... eeh no, mentira, nunca pensé eso, pero sí me sorprendió darme cuenta que el "como que", está en mi diccionario más que el cachai, en serio.
Primero pensé que era la única con este problema, pero luego analizando a mi círculo más cercano, noté que muchos son parte de esta realidad.
Es malo que no podamos ser directos, que algo no pueda parecernos simplemente blanco o negro y que tengamos que agregarle un "como que", que de verdad, muchas veces está de más en una frase.
Quizás a ustedes también les pasa y no lo han notado, hagan el ejercicio y analicen sus conversaciones.
A mí me ha costado rehabilitarme, no es simple pensar las cosas antes de decirlas, pero aunque cueste tenemos que pensar que no podemos ser tan inseguros, y que las cosas siempre "son o no son", y que el "como que" sólo sirve para rellenar y nos muestra como personas poco claras por la vida, y nosotros no queremos dar esa impresión.
Quizás esta entrada no los identifique como pienso, en aquél caso les pido disculpas por darles la lata hablando sobre mi problema personal.
Y aclaro que esta situación sólo se produce en mis conversaciones, raramente utilizo un "como que" cuando escribo, porque como que cuando uno escribe tiene más tiempo para pensar y no se me hace necesario utilizarlo.

Eso. Gracias.