domingo, 26 de abril de 2009

Cursimente


Amor… De aquello tratará esto, un sentimiento que puede ser para muchos tan colectivo y para mí tan único y personal, aquella palabra a la cual se adjudican tantas emociones y sensaciones, todas válidas pues cada uno es libre de interpretarlo a su manera, de esta forma es que se convierte en algo único y digo único no en el sentido de concepto global, si no de originalidad individual, pues así como el amor para mí es de una forma, para ti es de otra, sin embargo ambas nociones podrían asemejarse, aunque si ocurriera sólo llegaría a ser eso, una similitud, pues nunca conseguiremos igualar idénticamente aquél concepto, aún así lo especial de todo es que existen ciertas etapas donde desapercibidamente estamos en constante creación de nuevas concepciones del amor, originadas en base a la mezcla de dos criterios, aquellas etapas a las que me refiero comprenden el proceso de “enamoramiento”, protagonizada de igual modo por dos partes y en un comienzo comandada por dos percepciones diferentes del amor que progresivamente llegan a convertirse en sólo una.
Tampoco es mi intención que se malentienda el uso del adjetivo personal en todo esto, pues con aquello sólo me refiero a que de la totalidad de seres existentes con la facultad de amar cada uno de ellos además de poseer un concepto distinto de lo que esto significa, tendrá una capacidad personal y particular de expresar, entregar, aguantar, compensar, agradecer, necesitar y recibir el amor, la que está capacitada para mutar y transformarse con el tiempo, de acuerdo a las situaciones que aquel individuo enfrente, aún así existe el caso de ese amor que es capaz de irradiarse y transmitirse a otros, por alguna u otra razón que no me arriesgaré a descifrar, pero que de igual manera sigue conservando su valor personal y quizás esa sea la respuesta del por qué aún nadie ha logrado describir cabalmente el significado del amor como un concepto universal, y es porque simplemente éste no existe.

El amor a mi modo y bajo mi percepción, es el sentimiento más magnífico e imperfecto de la vida, y se puede manifestar desde la forma más superficial hasta la más cálidamente humana, desde lo más subjetivo hasta lo más tangible, es por ello que no encuentro falta en amar incluso a un objeto o a una canción, de otra manera estaría siendo inconsecuente con mi postura frente al tema. Aún así es el amor menos superficial, que comprende a sólo dos, en el que me voy a enfocar, el amor que considero innato en nosotros aunque muchas veces pensemos lo contrario, y podría dar razones y evidencias científicas al respecto, decir por ejemplo que todo al momento de enamorarnos está siendo comandado por reacciones químicas y el efecto de las hormonas en conjunto con los neurotransmisores, y que todo es culpa de un alza descontrolada de feniletilamina en nuestro organismo, pero aún siendo parte del "mundo de la ciencia", refutaré esta idea, pues suena mucho más agradable hablar del amor como algo "místico" y subjetivo que como algo estructurado científicamente

Y puede parecer extraño que algo imperfecto sea considerado magnífico, pero aquello puede explicarse por el simple hecho de que posterior a la etapa del “enamoramiento” tienes la oportunidad de percibir otros sentimientos como los celos, el orgullo, protagonista de la mayoría de las discusiones y aquellos defectos que nunca antes viste en esa persona que considerabas perfecta comienzan a salir a la luz, pero qué importa, si pudieron estar frente a tu nariz siempre y nunca te percataste de aquello, porque preferiste seguir idealizando y gracias a eso pasaron completamente desapercibidos ante tus ojos, ¿y aquello no es magnífico acaso?, pues una vez que entras en este mundo lleno de corazones, puedes tener gracias a un peculiar mecanismo de autonoséqué, bastante tiempo para disfrutar antes de abrir realmente los ojos y ver objetivamente a quién tienes al frente y comprender que nada que nazca a partir de dos seres imperfectos como somos los humanos podrá ser perfecto algún día y cuando logras entenderlo y lo comprendes, ya es demasiado tarde porque ya has experimentado la forma en que uno reacciona, vive, despierta, siente, respira y camina una vez que estás estúpidamente enamorado, ya has probado aquella droga y probablemente ya te has convertido en un adicto a ella, no habrá vuelta atrás y estarás constantemente intentando consumirla, necesitando aquella plenitud y sensación que ninguna otra situación te hará sentir más que el amor, y que nadie se atreva a juzgarme porque todos se han sentido tarados alguna vez a causa de esto, de lo contrario ya quisieran haber vivido todas esas cosas tan imperfectas que a la vez te hacen sentir tan feliz, te hacen despertar con una sonrisa del tamaño del mundo y te hacen parecer loco porque una sonrisa es lo primero que acusa tu rostro, cuando te acuerdas de él… y qué más da si te hicieron sufrir, si aquella persona no ayudó a cumplir las expectativas que tenías de vida, si al fin y al cabo siempre podrás tener la oportunidad de volver a enamorarte y de crear nuevos proyectos junto a alguien más, de igual manera puedo afirmar que no soy de aquellas personas que por una mala experiencia se decepcionarán del mundo. Yo agradezco muchas veces que la memoria sea selectiva pues lo malo sólo sirve de experiencia y desde el momento en que nos dejó de hacer daño, su trabajo ha terminado y se marcha quién sabe a dónde...Y pocas veces me arriesgo a generalizar en este aspecto porque soy capaz de comprender que cada nueva persona que llegue a mi lado tendrá distintas cosas que entregar y distintas formas de hacerme sentir y no por ser el último de la lista, estará en desventaja y exento de enseñarme algo nuevo.

Y yo...

-No creo en el amor a primera vista, nunca lo he experimentado y por lo demás, lo considero bastante superficial, a veces puedo encontrarme de la mano con alguien que jamás imaginé y es eso lo interesante de la vida, que quizás una imagen no te cautive, pero que baste con una simple conversación para sentir esa atracción que no sentiste antes sólo viendo un conjunto de carne y huesos.

-Considero que aquello que se logró con sacrificio se valora más y es así también en el amor, aquellas relaciones que dieron pasos firmes pero lentos sienten la estabilidad como una recompensa y por lo tanto serán capaces de cuidar más la relación tomando en cuenta que a pesar de que en un comienzo todo sea color rosa, llega un punto en que la costumbre puede ganar y es ahí cuando los detalles pueden cambiar el mundo para salir de la monotonía en la que muchas veces cae todo.

-Soy tal cual me ven y en efecto me es inevitable sentir lástima por aquellas personas que intentan ser alguien más, creyendo que gracias a eso tendrán la oportunidad de lograr lo que quieren, y me pregunto: ¿Dónde queda su seguridad?, creo que para lograr la felicidad no es apto acudir a las herramientas que alguien más utilizó antes que tú, aunque tu esencia no sea lo suficientemente atractiva, quiérete un poco, de eso se trata todo. En relación a eso postulo que para cada uno hay muchos, destinados con anterioridad (No es sólo cosa de pretender a alguien y conseguirlo porque sí), y la idea es conocerlos a TODOS, pues estamos al tanto de que la experiencia nos hace sabios y por ende, yo sinceramente prefiero tener toda la sabiduría que se necesite antes de tomar cualquier decisión jajá!


Ya fue suficiente.

lunes, 30 de marzo de 2009

Un poco de mí




Yo puedo ser la mujer fría que no entregue ni siquiera una sonrisa, que sólo te escuche en silencio pero no porque no tenga nada que contarte, sino porque cada palabra de tus incontables historias sale de tu boca a mil kilómetros por hora, tal vez si fueras un poquito menos egoísta 10 minutos junto a mí hubieran sido los más agradables y quizás mis manos hubieran tomado las tuyas... ¿Entiendes?, también puedo ser alguien cálido... incluso sensible.

A veces puedo resultar idiota, mal genio e histérica, pero aún no has logrado comprender que aquello ocurre únicamente debido a malos entendidos, y que si nos hubiésemos escuchado y nuestras palabras no se hubieran pronunciado al mismo tiempo, ese problema con una simple sonrisa y la explicación pertinente se habría evitado... ¿Lo notas?, también puedo ser comprensiva, sé reconocer mis errores, aunque a veces aquello pase desapercibido.

Y mil veces pude insultarte, pero estoy segura que si alguna vez lo hice no fue sin motivos y sé que a veces puedo ser hiriente pues reconozco que mi buena retórica es mal utilizada en muchas ocasiones para aquellos fines, perdóname si alguna vez lloraste por mi culpa, pero agradece si alguna vez recalqué tanto tus errores que nunca más quisiste volver a cometerlos.

Y puedo ser tan detallista que a veces no dejo de corregir a los demás y termino equivocándome yo, pero aunque sea un poco terca después de arreglar el mundo de los demás cuando es el turno de que arreglen el mío puedo tomar la mayoría de los consejos y llevarlos a cabo sin problemas ni orgullo.

Y considero que tengo la cuota perfecta de tolerancia, pues tolero hasta el punto que todos somos capaces de llegar, así mismo creo que una mentira, cualquiera haya sido su historia y su fin, la que es ideada para impresionar o tal vez para conseguir la felicidad de sólo una cara de la moneda sin importar que al resto pueda repercutir causando desgracias, sólo puede venir de alguien egoísta e individualista y a ellos lamento no poder comprenderlos, menos tolerarlos.

Y en ocasiones puedo ser muy superficial, me dejo llevar por prejuicios, adjetivo antes de tiempo, me desespero cuando me crecen mucho las uñas, soy dueña de una fobia inusual, un poco loca y tonta a ojos de los demás, tengo un pelo que siempre sufre las consecuencias de mis ganas por cambiar, amo la música y no entiendo a aquellos que no la valoren, que no sepan sentirla, escucho música melancólica en momentos deprimentes porque me gusta llorar, lo que me hace pensar que quizás soy un tanto masoquista, odio las dietas porque odio las limitaciones y amo la comida, me inventé un nombre ridículamente tonto cuando niña, asocio ilógicamente miércoles=arroz con leche / centrífuga=garabato y aún no sé el por qué, dedico canciones a cambio de no tener que pronunciar palabra alguna, no conozco las mañanas de verano, soy zurda y no sé dibujar, me gusta utilizar todos los caracteres al momento de enviar un sms, me es difícil caminar y tomar bebida al mismo tiempo, sólo me como la mitad de los chicles, soy caprichosa pero a veces conseguir tan fácilmente lo que quiero me juega en contra, soy emocionalmente voluble y un tanto impredecible y hoy fortuitamente, una vez más, lo he logrado confirmar.


No sé.-

sábado, 13 de diciembre de 2008

Tu lugar lo ocupé yo…


Porque todo lo que alguna vez no quise, fuiste.

Porque dábamos por entendido un concepto que ciertamente interpretábamos de manera diferente.

Porque algunas veces hay piedras debajo de piedras pero me cansé de haber excavado tan profundo, llegar tan hondo y no encontrar más que sólo eso.

Porque esta temática se me hace conocida, solíamos dar gracias, entregar razones, pero todos sabemos que a las palabras se las lleva el viento, y qué hay con las letras?... A ellas no se les debe creer, menos si no sabes leer entre líneas.

Porque creí verlo todo de un color diferente, pero sólo fue problema de mi daltonismo o de una ingenua equivocación… de especial nunca hubo nada.

Porque solíamos releer las páginas pasadas de nuestro libro y soñar con las líneas que se escribirían en los próximos capítulos y ¿para qué?, si los lectores terminaron aburriéndose de aquellas falsas expectativas y de un final que siempre fue tan predecible.

Porque me es imposible encontrar la felicidad en mediocres que se engañan a sí mismos –y a los demás- y que se conforman con tan POCO.

Porque el diccionario se burlaba de tu inconsecuencia al usar un jamás y de tu ignorancia ante el significado de un perdón.

Porque bastaba con dormir al otro lado de la cama, para acostumbrarme a vivir los días sin ti.

Porque cada uno tiene lo que se merece y claramente tu y yo no nacimos para ser la excepción a aquella regla.


Y esto se trata de usarte a mi conveniencia, tú te vas y yo escribo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Tiempo




El tiempo es tan universal que para todo el mundo 1 minuto serán 60 segundos, claro está que cada minuto tendrá diferente intensidad para cada uno de los mil millones de habitantes que lo vive, cada uno tendrá un significado diferente y si para algunos aquel minuto pasó desapercibido habrán quienes lo recuerden por el resto de su existencia como aquel minuto que cambió sus vidas, yo tengo uno de esos, uno que cambió mi vida por el sólo hecho de haberlo ocupado en decir 4 palabras, gracias a eso hoy tengo en mi caja de experiencias un sinfín de cosas que ciertamente me arrepiento de haber vivido, por el contrario no puedo negar que gracias a ese minuto, hoy conozco cosas nuevas, podría decir que gracias a él soy una persona diferente, pero aquello da igual tomando en consideración que perfectamente podría ser una ignorante y ser aún más feliz.
El tiempo, inmutable, impredecible, silencioso, indiferente, egoísta, tal como muchas personas lo son, pero no, esta vez hablaré del tiempo, de nadie en especial, esto se trata del tiempo y yo. Quisiera muchas veces haber sido como el tiempo, nunca haber retrocedido y mirar siempre hacia adelante sin importar la curiosidad que cada vez se interpone haciéndonos dudar sobre qué pasaría si miráramos hacia atrás, pero creo que nadie es capaz de lograr aquello, pues el ser humano por esencia tiende a tropezarse más de una vez con la misma piedra, el ser humano encuentra igual y más importante el pasado del que fue protagonista que el futuro que está en sus manos manipular y siempre se basará en las historias, recuerdos y momentos que vivió para construir el mañana, aunque muchos de ellos declaren vivir el día a día, inconcientemente estarán utilizando las experiencias que el ayer les otorgó.
Y qué pasa cuando crees que el tiempo es tan “universal” que tienes la sensación de que un año siempre estará relacionado con los mismo eslabones de una cadena que sólo se corta una vez en la vida?, pues un año para toda persona o para la mayoría es tan significativo que se celebra con aniversarios y cumpleaños, pues se supone que a lo largo de él pasan cosas muy relevantes, en 12 meses puedes vivir tantas cosas que terminan transformándote en una persona completamente distinta, en 52 semanas puedes creer conocer al que está a tu lado como la palma de tu mano, en 365 días puede nacer desde un te quiero hasta un te odio, aunque para lo último sólo baste un minuto, en 8760 horas puedes acostumbrarte tanto a alguien que te sea imposible imaginar el mundo sin él, pero no te confundas, el tiempo es subjetivo y yo creo haberlo notado hace sólo 2 semanas, y es que a pesar de las miles de suposiciones sobre lo que debería pasar en un año, dos o tres, siempre aquello dependerá de uno mismo, de cuánto creas, de que tan ingenuo seas, de cuánta dedicación le des a cada segundo y lo más importante junto a quien lo compartas, porque aunque cueste creer siempre habrá gente que querrá desafiar al tiempo e inconcientemente hacerlo valer nada, es gracias a esas piedras en el camino que hoy con certeza y a sólo minutos de cerrar un ciclo puedo decir que viví un par de años, quizás más, creyendo en algo que no existía, creyendo que el tiempo transcurría a mi favor, regalándome momentos increíbles, verdaderos, cuando contrariamente aquel tiempo sólo pasaba en vano, llevándose mil oportunidades mejores de las que estaba viviendo, es ahí cuando pienso que al decidir comenzar de cero me acerqué a la realidad de tal manera que percibí la gran nube que detrás de todos esos días llenos de sol se escondía, conocí todo lo falsa que puede llegar a ser aquella persona que con una pequeña sonrisa, sentada a tu lado espera que el tiempo pase, lo buen actor que se es cuando se trata de envolver a alguien, pero aunque sabemos que el tiempo siempre pasará del mismo modo, siempre será indiferente a nosotros y por mucho que queramos a él nunca le importará realmente si aquello nos perjudica o no, hoy estoy segura que me está entregando una recompensa, está haciendo valer el triple cada segundo, me está dando una nueva oportunidad, aunque de todos modos ni siquiera estoy segura de merecerla, pero qué más da, él no se tiene que enterar... nunca.